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Jane Hormuth nos habla de su nueva novela, La mensajera de Elphame

27 septiembre 2017


Estoy encantada de saber el interés que la novela está provocando. Me estreno con Phoebe y para mí es un sueño de editorial. Cuando Carolina me ofreció este espacio para hablar de La Mensajera de Elphame acepté sin dudarlo. Siempre he agradecido el trabajo de los bloggers, el tiempo que dedican al género y el cuidado con el que tratan a las novelas. Así que créanme cuando digo que el ratito que me voy a sentar delante de ustedes lo voy a disfrutar muchísimo.

Voy a confesarlo: soy lectora voraz de novelas con temática Highlander o sobre Escocia. Algo tienen las Tierras Altas que me atraen, a mí, y a muchas romanticonas como yo. Creo que Julie Garwood tuvo la culpa de esta pasión por los tartanes durante mi adolescencia y Diana Gabaldon fomentó mi vicio. Si bien he escrito novelas históricas, siempre le he tenido respeto a las medievales escocesas. En gran parte porque mi grado de exigencia es alto. La Mensajera de Elphame es el resultado de mi tributo al subgénero Highlander cuya valoración no me pertenece. Serán los lectores los que decidan si mi trabajo refleja mi ilusión.

Cuando me planteé escribir esta historia me sumergí en la cultura celta y me topé con la brujería, Gente de Astucia o Mensajeros de Elphame. Voy a contar una pequeña anécdota para que comprendan en qué momento la chispa se encendió. En algún lugar de Escocia o Irlanda, ahora mismo no lo recuerdo, trazaron los planos de una carretera. En medio de uno de los tramos se encontraron con un espino blanco, un arbusto con gran carga feérica; muy venerado. Fue tal el arraigo de las creencias paganas, que la obra se paralizó, pues nadie fue capaz de talar el árbol para continuar con la carretera. La carretera, por supuesto, continuó su curso pero se obligaron a rodear el árbol mágico. En algún lugar vi la imagen del espino que logró esquivar el asfalto. Ante este hecho, me pregunté cuántas personas, de generación en generación, compartieron conocimientos penados por la Iglesia hasta llegar a la actualidad. Supongo que ahora le llaman leyendas, cuentos y fábulas pero dudo que solo queden en eso. Es muy común caracterizar a los escoceses como supersticiosos, y no les falta razón. Esa misma superstición, ese respeto a un espino blanco fue el detonante de que Aila tomara forma en mi mente.

Ella, una mujer educada en las creencias ancestrales, poseedora de un don que le facilita viajar al Otro Mundo, portadora de conocimientos en sanación y conectada a la Madre Tierra de una forma especial, es quien representa a todas esas personas que a pesar del paso del tiempo, mantuvieron su fe en Los Mensajeros de Elphame. En la actualidad hay una vertiente que se denomina Wicca pero yo me centré en la raíz: en la brujería del cerco. Estas curanderas, hechiceras, brujas y demás calificativos, tenían como misión guiar a su comunidad, bendecir los campos, procurar fertilidad y trabajar con la naturaleza en busca de la sanación del cuerpo y el alma. La nueva religión las relegó a las lindes de los campos de cultivo con el bosque, en otras palabras, al borde del cerco. Ellas saltaban al Otro Lado y traían mensajes para equilibrar la luz y la oscuridad. Nunca creyeron en demonios, en cambio estaban convencidos en la existencia de las criaturas que habitan los bosques y en los espíritus anidados en los cuatro elementos. Algo que ayudó a la creación de la historia fue las costumbres que hoy en día tenemos y que proviene de esta cultura. La iglesia en más de una ocasión terminó por adaptar sus festividades a la de los paganos pues les fue imposible eliminarlos. El día de todos los santos, el día de Candelaria, decorar un árbol por Navidad, la noche de San Juan… Puedo estar horas enumerando los sabbats paganos convertidos a la religión cristiana. En definitiva, llegué a la conclusión de que ese arraigo profundo debía plasmarlo de alguna manera.

Con la idea de mostrar la fuerza, tozudez y fe en los conocimientos ancestrales surge Aila y elegí la época en la que las fortalezas comenzaban a añadir capillas. Si alguien ha visitado Escocia, compartirá conmigo la impresión de lugar inhóspito que despierta. Hay muy poca población y uno se puede ver durante largos recorridos rodeado únicamente por la naturaleza. Si ya logras acercarte a la isla de Skye, la despoblación se hace mucho más patente. Si eso sucede en el 2000, imaginen el grado de aislamiento en el s.XV. Por ese motivo ubico en la isla a una joven que vive al margen del mundo y que es libre para explotar su don sin la vara de la religión católica cerca. Hasta que su abuela, y mentora, le pronostica la pronta llegada de su futuro esposo que la llevará lejos de allí.

Daimh representa la esencia de un highlander, honorable y leal a su clan (al que él considera su verdadero clan). Daimh Mcleod consagra su vida al arte de la guerra y centra su venganza en los Mackenzie. A través del protagonista masculino muestro la realidad de la época: lucha entre clanes, el valor de apellido, las luchas de poder y la amistad entre guerreros. Llegados a este punto podrán intuir el contraste entre protagonistas, una más mística y el otro más racional. La diferencia de pensamiento, cultura y vida se hace patente entre las páginas de la novela. En ocasiones, la testarudez de Aila choca con la educación y visión del comportamiento de una mujer que tiene Daimh, generando situaciones muy cómicas. Pues si bien toco aspectos más espirituales puedo asegurar que hay momentos divertidos. Durante la novela los diálogos toman relevancia y los enfrentamientos entre ellos, junto a la forma en la que cada uno procesa el mensaje de los espíritus, retratan el carácter de cada uno. Hay una evolución en su relación que intenta que el lector termine enredado entre los hilos del destino que tejen los dioses, pues la historia arranca a partir de una visión.

Aila logra ver un fragmento de su vida junto a Daimh, lejos de la isla de Skye, ejerciendo de castellana de un clan que le permite desarrollar su don. ¿Cómo llegan a esa situación? En las páginas de La Mensajera de Elphame no sólo podrán hallar la respuesta sino que también podrán disfrutar de un amor fraguado por la magia celta.

Espero y deseo que esta introducción les haya convencido para que me acompañen a partir del 2 de octubre a recorrer las Highland junto a Aila y Daimh Mcleod. Me despido dando las gracias al blog Bella Diamond por dejarme presentar la novela de esta forma tan íntima.

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A LA VENTA EL 2 DE OCTUBRE

5 comentarios:

  1. Que buena pinta tiene, además la ambientación es de las que me gustan, gracias por toda la info.
    Un beso

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  2. Muchas gracias a ambas. Me llama mucho la atención, además soy fan de los highlanders, me llevo apuntado el libro
    Besos!

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  3. Hola!
    Si antes ya tenía ganas ahora ni te cuento, me va a encantar!!!
    un beso
    S

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  4. tiene muy buena pinta Caro, lo tendré en cuenta!! buen post guapa

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  5. Le tengo muchas ganas, y es que escocia es mi vicio también!!! ^^

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